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sábado, 11 de abril de 2020

CHINOS Y CRISTIANOS




Hace unos días, circulaba por los medios informativos españoles un concepto salvador : las Arcas de Noé . Como lugares de recogimiento o confinamiento para personas infectadas por covid- 19 . Para pasar allí el periodo de evolución de la infección y no contaminar al resto de la población. Quizás en sentido inverso al explicado el la Historia Sagrada con respecto del Diluvio Universal.

Por otro lado, con cierto paralelismo con la idea de un diluvio universal, también se decía..., no sin cierta sorna, que la señal de que se podía salir de casa, del confinamiento , con tranquilidad de que todo había pasado, sería cuando viésemos que las tiendas de los chinos, los bazares multicosas, abrían. Sería algo así como cuando Noé soltó una paloma desde el Arca y esta regresó con una ramita de olivo en el pico .

Pero, no hemos de olvidar que estamos recluidos en casa, atemorizados, tras un diluvio de informaciones trájicas y tormentas de desinformaciones interesadas lanzadas desde algunos sectores reaccionarios de la sociedad.

Con todo ello, cada cual, lo pasa como puede... todos estamos convencidos de que no queda otro remedio... y atendiendo a una ley natural... acabamos adaptándonos al medio ambiente en que nos ha tocado vivir. Y este presente es lo que tenemos. Ayer, el mes pasado, al año pasado... pasado está. Mañana, pasado mañana, el mes próximo, el año que viene... sabe Dios que pasará.

Por ello, aquí y ahora, nos empeñamos en vivir el día como si fuese único. Y en realidad lo es... Pero es una forma de hablar mas bien como si fuese el último. No podemos olvidar la cantidad de gente que se ha quedado en el camino... y las tristeza de sus familiares y allegados que no han podido acompañarles en sus últimos momentos.
Para los que tienen fe, o son creyentes, de cualquier religión monoteísta, existe una resurrección. Para mucha gente, tan solo han pasado a otra dimensión o forma de vida; quizás a una reencarnación...


Nos hemos perdido, las Fallas de Valencia, los moros y Cristianos de Villafranqueza, La Semana Santa, la Liga de Fútbol, las horas de entrenamiento en los gyms , las salidas a pasear , a tomar el sol, el tardeo en Alicante , nos pederemos las fiestas de San Vicente, los Moros y Cristianos de Alcoy , la Santa Faz de Alicante , La Feria de Abril de Sevilla , La Romería del Rocío a Ayamonte, Las Hogueras de San Juan de Alicante , posiblemente los San Fermines de Pamplona... y no se cuantas cosas más.

Ya la vista se nos gira hacia China, un país inmenso, no muy conocido por lo lejano...quizás porque la imagen que teníamos de China fuese anterior al último emperador..., quizás porque trabajan como chinos... pasaron de ser restaurantes baratos y con fama de dudosa calidad a bazares multiproductos donde encontrar todo lo que buscábamos a precios increíblemente baratos... Por ello los chinos siempre tan amables y serviciales en sus comercios no son comprendidos quizás por las diferencias culturales tan grandes en nuestros orígenes y quizás también porque mantienen su idioma y su cultura sin olvidar sus lugares de procedencia.

Hoy son como el alfa y omega del COVID-19 . Allí, en China  se inició la pandemia y allí, de momento, finalizó. Y hay gente   ahora que hacen el símil de los chinos con la paloma que Noé echó a volar. Paloma  que trajo en el pico una ramita de olivo para significar que  no hay peligro fuera  de de nuestros refugios domésticos..., de nuestras arcas de Noé 

Por eso, pienso yo, cuando esto acabe, que deberíamos crear una fiesta conmemorativa del fin de la pandemia, similar a la de los moros y cristianos; podríamos llamarla CHINOS Y CRISTIANOS.

domingo, 21 de marzo de 2010

Fallas (hogueras valencianas)






Por fin, este año me he decido a acercarme a Valencia para ver las Fallas. Las aglomeraciones de gente, el tráfico y otras cuestiones había hecho aplazar la visita año tras año. Tras considerar concienzudamente que medio de transporte utilizar; me decanto finalmente por mi coche.

El viaje se convierte en un trayecto relativamente cómodo a través de la nueva circunvalación de Alcoy. Una hora y cuarenta minutos y ya me encuentro en la ciudad del Turia.

Todavía no son las doce de la mañana y no hay apenas trafico en la ciudad. Aparco el coche en la calle del Primado Reig. Nada más pisar suelo valenciano me tropiezo con una calle cortada al trafico, en ella un casal abierto y semivacío. Una señora mayor con un chándal, de pelo rubio teñido, y con moños postizos laterales y trencitas de otro tono formando el peinado festero, y rematado con la peineta de plástico dorado, me lleva sin querer a la idea decadente de la fugacidad de la belleza. Como los monumentos que más tarde van a quemar; bellos, inmensos, plenos y caducos despues de la noche de la Cremá.

Cerca del lugar donde hemos estacionado el vehículo, está la estación de metro de Benimaclet que utilizo como lanzadera para acercarme al centro; pero al pasar por la estación de la Alameda decido bajarme para contemplar la luminosa estación y la pasarela de Santiago Calatrava.

El trayecto andando hacia el centro me va metiendo en la fiesta, cada vez más gente en las calles, algunas fallas de pequeño tamaño me van dejando un poco desilusionado porque esperaba mucho mas...

Sin pretenderlo, el río de gente nos ha llevado a la plaza del Ayuntamiento, no podemos acercarnos a la falla porque la plaza ya está llena de gente. Es la una y media y sólo falta media hora para la mascletá. Salimos del recinto y bordeamos la plaza , llegamos hasta la estación de ferrocarril. No puedo evitar pasar a ver el hall de la estación. La primera vez que llegue a Valencia hace muchos años lo hice en tren. Y me impresionó la belleza de la decoración cerámica y el trazado modernista de la taquillas y las bóvedas de los andenes...









Tras la visita a la estación salimos en dirección a la falla ganadora, los apretones y empujones nos impiden detenernos en la contemplación de la misma; por lo que la visita se convierte en una pasada tangente al monumento al ritmo de la masa de gente que te empuja y te hace desistir de nada más. Salimos del entorno de la falla y decidimos ir a la plaza de la Virgen. En el camino nos econtramos con sirenas y vehículos de gran cilindrada que circulan a toda velocidad abriéndose paso con motoritas sirenados que escoltan a las bellezas o damas de las fiestas de Valencia y de otra poblaciones a juzgar por los diversos modelos de trajes y peinados que lucen.






Hay muchas mas cosas en la visita a la ciudad del Turia en el día de San Jose; pero de momento lo dejamos ahi. Otro día continuará