Seis mil ochocientos dieciocho kilómetros
recorriendo calles de Alicante, carreteras , pistas de tierra, caminos rurales,
vías verdes. Subiendo y bajando montañas. Ya no recuerdo cuando me aficioné a
ella, seguramente la tome en serio hace tres años... Con la espalda mojada por
el sudor, la frente empapada y goteando sobre el cristal de la gafas... Se
llamaba Anacletta, era pesada, muy pesada, no era atractiva, pero me acompañaba
al trabajo, a la piscina, a la playa, y a todos los lugares donde yo quisiera llevarla.
El jueves día nueve de agosto la lleve a la piscina del Tossal. La deje en la
puerta. Cuarenta minutos después cuando salí Anacletta ya no estaba. Me la han habían
robado. Pero no solo me han robado a Anacletta ; también me han robado la
libertad de moverme en bici en mis desplazamientos urbanos y cotidianos. Ya no
me fio. Dos cadenas gruesas no han sido suficientes.
En esa foto, la última que tengo de ella, unos días antes de ser robada, se apoya sobre un poste a la entrada de la necrópolis mediaval de Sieteiglesias en la provincia de Madrid.
sábado, 11 de agosto de 2012
sábado, 5 de mayo de 2012
La Muerte
Cuando llega no pide permiso
No te cede ni un segundo.
Cuando llega se lleva
la alegría y la riqueza,
el dolor, la enfermedad y la tristeza
¿Donde quedará la belleza que tuvimos
La ciencia que aprendimos
Los amigos que hicimos?
Cuando llega; llega y punto
Hasta aquí hemos llegado
Más allá sólo quedará, mientras vivan, el recuerdo
doloroso en nuestros seres amados.
Por un tiempo el hueco.. o
el vacío que hayamos creado
La memoria de nuestros hijos
acabara por olvidarnos
jueves, 5 de abril de 2012
Escombros de la crisis
En medio de los escombros hay algo que destaca por su color rojo. Me fijo y veo que es un libro. Pienso que es una pena... la gente ya no lee.
Pero claro, me fijo en el titulo y no me sorprende que lo hayan tirado a la basura. Ya no sirve. Se trata de una legislación obsoleta gracias a la reciente reforma laboral.
miércoles, 28 de marzo de 2012
Tabarca; amores tatuados
Hoy he regresado a la isla de Tabarca. Por fortuna, el día ha sido espléndido y he disfrutado de una preciosa jornada primaveral. La travesía de apenas treinta minutos en el pequeño y vetusto barco ha resultado distraída y amena. Como amena ha sido la conversación que nos ha dado el barquero, mitad en valenciano y mitad en castellano.
Con el sol elevándose sobre el horizonte y de cara a nosotros , apenas se podía vislumbrar el perfil de la isla desde lo lejos. Me ha llamado la atención el perfil rotundo de la iglesia que destaca sobre todo lo demás y las dos torres. ¿Dos?, si dos. Parece ser que en la ultima intervención (no estoy seguro si ha habido alguna anterior), se le ha añadido o devuelto la segunda torre que yo no conocía...
El pequeño puerto ha sido ligeramente mejorado en su aspecto. Una escollera reforzada , pavimentos renovados y una cubierta textil a modo de terminal , imagino que, para proteger al visitante del sol de justicia del verano.
Ya en el interior del recinto amurallado se aprecia que han empedrado algunas calles y que existen muchos edificios nuevos o rehabilitados. De alguna manera se asemeja un poco más una población de corte turístico que a un pueblo semi-abandonado en medio del Mediterráneo.
Pero yo no quería extenderme en este aspecto. No son muy frecuentes mis visitas a la isla por eso algunos lugares mantienen en mi el recuerdo de las personas con las que, en su día visite la isla. Uno e esos lugares es el torreón que se encuentra en la zona despoblada de la isla y que en la actualidad tiene un uso similar al de cuartel de la Guardia Civil. Su rotundidad formal y su gran tamaño le hace destacar en el perfil de la Isla Plana.
En cierta ocasión visite la isla con mi hermano Juan Antonio, que de todo sabía un poco, y nos acercamos al torreón. Estábamos por allí mirando cuando se nos ocurrió subir la escalera y asomarnos a la puerta que estaba abierta. A nuestro paso, salió un número de la Guardia Civil que “habitaba” el torreón. Mi hermano le preguntó que porque había tantas “chumberas” alrededor del torreón, a lo que el guardia respondió sin vacilar ni un segundo, que se habían plantado hace mucho tiempo como elementos defensivos... jejeje, todavía recuerdo la cara de asombro que puso mi hermano .
Pero hoy, al pasar por esta zona de la isla, he recordado con nostalgia a mi hermano ya fallecido. He visto las chumberas en medio de una pradera verde y un día soleado con un horizonte azul del mar Mediterráneo y de aguas cristalinas que caracteriza el entorno de la Isla. He observado las chumberas cuando caminaba en dirección a una casa en estado ruinoso que había no muy lejos de allí. He mirado con detalle las grandes hojas que algunos llaman “ palas” y he visto que muchas de ellas se encuentran “tatuadas”. Tatuadas de alianzas amorosas. Tatuadas con dos nombres, uno de hombre y otro de mujer con una fecha que indica cuando se realizo la siembra...
La chumberas, además de ser elementos de defensa militar, alimento de la cochinilla del carmín; también son ahora un sembrado de promesas de amor ...Amores declarados al viento y al mar .
jueves, 9 de febrero de 2012
La nave de CLESA fagocitada por chatarreros
La fábrica de CLESA desparece fagocitada por chatarreros. Y no es la única nave industrial de estructura metálica que ha sufrido el ataque, como si de termitas devorando la celulosa de la madera se tratara, de estos voraces recicladores de lo ajeno.
En el caso de la CLESA ha intervenido policía local y policía nacional, incluso bomberos que en un primer momento acudió pensando que había gente atrapada bajo los escombros... durante un mes, las instalaciones han sufrido el ataque intensivo de estos chatarreros. Ahora solo queda un terreno lleno de escombros.
miércoles, 25 de enero de 2012
Paloma blanca urbana
Para completar el motivo escultórico, una paloma blanca, que se ha posado sobre la cabeza del niño de mármol, me sigue con la mirada mientras le hago la foto.
miércoles, 12 de octubre de 2011
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